
Traducido por José M. Hernández Lagunes
Si pudiésemos aislarlo y embotellarlo, el talento más importante por el cual los equipos de Grandes Ligas pagan más y mejor es el poder batear contra el buen picheo. Es el Santo Grial de todos; es ese pequeño extra que puede entregarte una serie de postemporada. La historia del deporte dice que al menos en una docena de ocasiones al año un bateador puede o no conectar de hit en una oportunidad clave contra un buen lanzador. La sabiduría convencional dice que el buen picheo vence al buen bateo, pero puede ser que ciertos buenos bateadores son inmunes a la sabiduría convencional.
Pero si esto es cierto, hemos sido totalmente incapaces de detectarlo y predecirlo. Sólo conocemos los casos atípicos, y en muchos casos incluso no estamos seguros de si son casos atípicos verdaderos y duraderos o si simplemente han actuado bien en algunas apariciones al plato. Se han hecho un gran número de intentos usando métodos que van desde los ridículamente malos hasta las impresionantemente finas, pero aún no hemos producido evidencia de que una porción significativa de la población de bateadores tenga la habilidad de batear buenos lanzamientos particularmente bien.
De hecho, varias de las cuestiones más importantes en este ámbito se resisten a una resolución satisfactoria. ¿En qué período es razonable evaluar esta habilidad? ¿Cómo se puede definir el “buen picheo”? ¿Es más valioso conocer el desempeño nato contra algún conjunto de buenos lanzadores, o conocer la diferencia entre el desempeño general y el desempeño contra ese conjunto? En el ámbito público, no se ha llegado a un consenso sobre estas cuestiones.
Eso no significa que el análisis de la dinámica no esté evolucionando. Definitivamente los equipos están trabajando para mejorar su comprensión de los emparejamientos lanzador-bateador; el presidente de SABR, Vince Gennaro, ha realizado una gran cantidad de trabajo (aunque de manera propietaria) sobre ese mismo tema en su capacidad de consultor. Sin embargo, para la mayoría de nosotros, la cuestión sigue siendo una cuestión que puede ser discutida y contrarrestada, dibujada y redibujada, sin que se vislumbre el final del debate.
Sin embargo, aquí hay una lente a través de la cual se puede ver la pregunta de quién es el que mejor batea a los buenos lanzadores en la actualidad. Le pedí al gurú de investigación de esta publicación, Rob McQuown, los 50 mejores lanzadores que han acumulado 100 o más innings totales durante las últimas dos temporadas, usando DRA- como escala. Luego verifiqué para ver qué bateadores se desempeñaron mejor contra esos 50 lanzadores, entre aquellos con al menos 100 apariciones al plato contra el grupo durante las dos campañas. A continuación se presentan los resultados.
Mejor promedio de bateo
Daniel Murphy – .358
Scooter Gennett – .341
Christian Yelich – .327
José Altuve – .327
Jurickson Profar – .312
Elvis Andrus – .307
David Peralta – .304
Marcell Ozuna – .304
Lorenzo Cain – .303
Freddie Freeman – .299
Mejor porcentaje de embasado
Anthony Rizzo – .399
David Murphy – .390
Tyler Flowers – .380
Scooter Gennett – .380
José Altuve – .379
Mookie Betts – .379
Joey Votto – .376
Mike Trout – .373
Khris Davis – .373
Kris Bryant – .372
Mejor porcentaje de slugging
A.J. Pollock – .597
Khris Davis – .588
Scooter Gennett – .583
Daniel Murphy – .579
Marcell Ozuna – .578
Charlie Blackmon – .545
Lucas Duda – .545
David Peralta – .529
Curtis Granderson – .524
Nolan Arenado – .516
Esta tabla de clasificación es un poquito más compleja: bateadores con la mayor cantidad de lanzamientos de más de 95 mph (154 kph) conectados y un ángulo de despegue entre 8 y 32 grados, como porcentaje de apariciones al plato. Vamos a llamar esto “contacto de alta plusvalía” para estos fines.
Contacto de alta plusvalía
A.J. Pollock – 20.6
Kendrys Morales – 18.8
Anthony Rendon – 18.6
Daniel Descalso – 16.9
Freddie Freeman – 16.7
Wil Myers – 16.5
Yadier Molina – 16.0
Nelson Cruz – 15.8
Joe Mauer – 15.7
Khris Davis – 15.7
Ambos agentes libres de elite esta temporada de invierno llamativamente se encuentran ausentes de todas estas listas. Manny Machado bateó .232/.280/.490 y generó contacto de alta plusvalía en 14.9% de sus apariciones al plato contra los top 50 lanzadores durante las dos últimas temporadas. Bryce Harper bateó .179/.257/.284 y generó contacto de alta plusvalía en sólo 11% de sus oportunidades. Si los equipos saben de esto o no—si Harper y Machado son poco confiables contra buenos lanzadores—es difícil saberlo, pero es un hecho de su historial reciente.
Igual de notable, sin embargo, el también agente libre A.J. Pollock es una superestrella de este grupo particular de tablas de clasificación. Bateó .254/.323/.597 contra los 50 mejores lanzadores en las últimas dos temporadas, y como se puede ver arriba, generó más poder en esos enfrentamientos que cualquier otro bateador. Ha demostrado que los lanzadores no pueden dominarlo con velocidad, incluso una buena velocidad emparejada con una alta velocidad de rotación. Pollock ha trabajado con el conteo y aún así ha hecho daño al mejor sextil de lanzadores de la liga.
Es fácil descartar estos resultados. Se acumulan en una pequeña muestra de apariciones al plato. La distinción entre, digamos, el quincuagésimo mejor lanzador de las dos últimas temporadas y el quincuagésimo primer mejor no tiene sentido, pero yo lo saqué. Pollock no necesariamente sacará adelante esta habilidad. Aún así, es interesante.
Podría ayudar a explicar por qué los Dodgers—un equipo muy, muy inteligente conocido por profundizar más en los enfrentamientos individuales que quizás cualquier otra franquicia—parece haberse interesado en Pollock, el séptimo agente libre de Baseball Prospectus. Esto podría ayudar a aumentar su precio, empujando contra la presión a la baja en su propio mercado creado por la continuada disponibilidad de Harper y Machado (sin mencionar a J.T. Realmuto) y por la oferta calificadora que los Diamondbacks colgaron alrededor de su cuello en su camino hacia la salida de la puerta.
Nuestras herramientas para medir este tipo de cosas son cada día más precisas. Es probable que pronto empecemos a entender completamente las dinámicas de emparejamiento que informan las habilidades de los bateadores para conectar cierto tipo de lanzamientos mejor que otros, y seremos más capaces de discutirlo a un nivel individual y más amplio. Sin embargo, los equipos están por delante de nosotros en esa carrera por el conocimiento, y una forma de aprender más sobre el tema es prestar atención a cómo se comportan los equipos, incluyendo cuánto el precio de Pollock refleja su habilidad para conectar a los lanzadores más talentosos.
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